Padre de la medicina. Creo que se estará revolviendo en su tumba cuando vea, oiga o sienta como los hombres de siglo XXI no respetan su juramento. Cuando ese equipo de enfermeras, médicos, ayudantes, anestesistas, etc., hacen caso omiso al juramento que él mismo pronunció.
Eran otros tiempos, dirán. Esa señor nació en el siglo V antes de Cristo, pero la vergüenza, el respeto a la vida y la honestidad no tienen fecha de caducidad. O se tienen o de carece de esos ellos.
Claro, ahora prima el interés económico, el político, el ser el más moderno, el más guay que nadie. Pero así empezaron las políticas del siglo pasado de la selección de la raza. «Fuera los enfermos, los ancianos, los no-productivo…» ¿hacia dónde vamos? Mafalda, esa viñeta de Quino, un gran observador social , decía «Que pare el mundo que me bajo».
