Me refiero a un comportamiento humano muy habitual y que esconde detrás una carencia. Es esa necesidad, casi enfermiza, de tener mayor cantidad de cosas, colecciones de…, o ropa, cosméticos, zapatos, bisuterías, etc. no es exclusivo del sexo femenino, se da en ambos sexos.
Normalmente, detrás de esa acumulación de objetos hay una inseguridad personal (como poseo cosas, soy alguien), o una frustración laboral (no me valoran pero soy importante), o una frustración emocional (bueno, ellos piensan que…, pero yo soy mejor, no los necesito).
Es decir, tras ese comportamiento hay una necesidad de reafirmación, o porque se pasa un momento difícil (laboral, emocional, financiero, etc) o porque todavía no hemos superado las frustraciones de nuestra infancia y queremos compensarlas ahora, en la edad adulta con objetos que ni sustituyen aquello que no llego, ni los disfrutamos al estar fuera del tiempo adecuado. (no tuvimos el tren eléctrico, o la muñeca que hablaba, o la bicicleta…)
¿Cuantas cosas nos sobran en el armario o en la casa? ¿Y seguimos comprando más? Cuando estamos tristes o molestos ¿nos lanzamos a comprar algo? ¡Ojo! Que todos caemos…
Yo soy de las personas, que con poquita cosa me conformo, no soy egoísta, la verdad que ay quien comprar sin deber. Me gusto tu reflexión. Un gran abrazo
Gracias princesa, oye, que yo tengo momentos en que caigo como todo el mundo…, pero reconozco que las comprar compulsivas suelen tener un componente de «revancha» porque algo nos frustro. Un abrazo.
Bonita reflexión, ¡ojala mucha gente pensara como tú!, la sociedad de hoy en día es enfermiza, se alimenta del consumo que no llena su corazón, se pasan la vida obstinados en querer lo que otro tiene, sin valorar ni conformarse con lo más preciado de la vida, la familia, los amigos, el amor…, todas las cosas sencillas que nos ofrece la vida.
¡Uf querida! Eso sería mucho pensar…, bueno, felicitemonos por tener un foro como este. Un abrazo.
Muy conforme con tu tesis y escritura. Es verdad.
Un buen abrazo. Al
Bueno, yo no estoy libré de pecado…, jajaja
Bueno digamos que hay casos y casos, no todo el mundo cae en esto de esta forma, porque no puede y hay que saber adaptarse, al final se aprende a no necesitar las «cosas». Es libertad la verdad.
Sí que para mí es verdad que hay algo detrás de tanta compra, y algún motivo más puede ser que alguna vez se compre así porque se merece después de tiempo pasándolo mal. 🙂
UN SALUDO TINTERO Y PINCEL.
Como premio-compensación ante una dificultad superada me parece muy bueno y necesario, en eso coincido contigo.
🙂
Excelente reflexión, como dicen en un comentario anterior.
Ojalá mucha gente pensaran como tú.
Me encanto.
Un besote y fuerte abrazo. 🙂
Gracias cielo. Un abrazo.
Llenar un vacío emocional con cosas materiales… Ummm, puede parecer que da una satisfacción inmediata, pero a largo plazo solo agranda ese vacío. ¡¡De acuerdo completamente contigo!!
Coincidimos en muchas cosas…., :)))
Muy buena reflexión. Es muy difícil saber parar y no dejarse llevar por el consumismo, valorar lo que tienes.
Un abrazo
Cristina
Muy de acuerdo contigo
:)))
Gracias.
Un abrazo.