Si alguien piensa que el miedo solo lo tienen los niños, está muy equivocado. Es una emoción que la podemos sentir en cualquier momento de nuestra vida. Es esa falta de seguridad, ese temor que se puede manifestar desde el temblor, la tartamudez, el sudor incontrolado, la paralización, etc.
Las personas tenemos unas capacidades diferentes y el miedo es la falta de seguridad ante la tarea asignada. O porque no nos hemos preparado de forma adecuada, o porque carecemos de los recursos para hacerlo, o porque «vamos de sobrados. «Mi amigo dice que «No hay trabajo mal hecho sino herramientas inadecuadas». Si no contamos con la preparación, el trabajo y la decisión, podremos hacer el ridículo más espanto del que nos acordaremos toda la vida.
Claro, mi amigo también dice dice que «no puedes pedir a un elefante que trepe a un árbol» eso se escapa de sus capacidades y hay que ser conscientes de las limitaciones de cada uno. Todo no es voluntad, hay que ser realista.

Exactamente: eso tan repetido de «¡Si quieres, puedes!» funciona a veces; no siempre.