Siempre pensamos que aquellas personas que nos manipulan, son las que tienen poder. Pero el poder es muy subjetivo. Hay personas que nos manipulan porque se hacen las víctimas, y más pronto o más tarde, terminan cayendo en sus «penas».
He estado unos días en un balneario. Reposo, tranquilidad, sosiego….Nunca sabes qué personas pueden coincidir en el mismo turno, normalmente personas que no suelen dar problemas, pero hay veces, que la «fortuna», nos sorprende. Los encargados de la Galería de Baños, que tienen mucha experiencia y los ven venir, pero no hacen comentarios.
Personas a las que nada les cuadra con la comida, que dejan los platos sin empezar, «no me apetece «, «necesito comer fruta antes de la comida» incluso le piden a la médico una dieta especial. El marido, víctima o consentidor, se afana por darles gusto…(no son alérgicas, son caprichosas) van «de panderetilla de bruja» y termina siendo un número las exigencias que tienen.
¡¡ Qué suerte tuve con mis padres !!
