Ha empezado el curso. Los padres se afanan en comprarles los uniformes, ( si es que llevan), los libros, los estuches…, vamos, ¡Que no le falte nada a mi niño!, aunque quizás se olvidan de darles esa educación y ese respeto por el maestro, que nos enseñaron a nosotros.
Veo a los padres/madres acarreando las mochilas con los libros, llevándolos en esos patines eléctricos (¿para que no se cansen?, ¿se levantaron tarde y les «pilla la hora? o ¿por qué? ¿No tienen piernas?Estamos haciendo una generación «blandita», que no saben ni quieren saber qué es el esfuerzo, levantarse con los deberes hechos o prescindir de «salir el viernes por la tarde» o del movil.
El otro día me dijeron un mensaje: «Si te portas mal, irás al infierno o te quitaré el router wifi» Porque los niños y no tan niños, necesitan los elementos electrónicos para sus juegos, sus mensajes, sus tonterías…, porque ahora somos esclavos de la tecnología. Un niño de 10 años le cuestionaba a su padre que «él necesitaba un ordenador» (el niño tiene tablet, movil, televisión por cable en su casa…,) porque él era el único que no tenía ordenador en su habitación.
No me quiero remontar a los años en los que con un cuaderno y un lápiz, un bolígrafo o una pluma (quien la tuviera) éramos felices. Las «necesidades de consumo van en aumento» y son objetos que se usan y se tiran porque ya no están «de moda»
Es el consumo desaforado
Muy bien resumido, muchas verdades, y la juventud cada día más ignorante, y tantas cosas que sobran, y tanta electrónica que nos hace retroceder a todos y
los niños, esos niños que sólo aprenden a jugar con juguete muy peligrosos,
juguetes de la prisa, de lo que no se retiene y la memoria oxidada y los cuadernos vacíos… ¡qué pena! Muy buena reflexión, como siempre. Y el dibujo, genial.